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jueves, 2 de agosto de 2007

Deseos de muerte



No hablo de la mía, eso, seguramente lo hemos pensado en algún punto de nuestras vidas… Si le interesaría o no alguien, las formas en que podría suceder, las maneras de sentir el menor dolor posible… En fin, no era a eso a lo que iba a referirme…

Hago alusión al deseo de que alguien más muera! Hoy, lo sentí, muy fuerte, demasiado… Y no es algo que considere “normal”, no soy de ir por la vida coleccionando odios ni odiando a nadie simplemente porque sí… En líneas generales soy bastante paciente y tolerante… Pero hay cosas que simplemente no puedo admitir…

Y es que si alguien osa siquiera atentar contra mi familia, cualquiera de los miembros de mi hermosa y preciada familia; ocasionarles algún tipo de daño o siquiera cruza por su mente la sola idea de…, se me sube la sangre al cerebro, me gana la furia y ante la impotencia de la lejanía, siento el incontrolable deseo de que aquello, persona, animal, cosa o situación, desaparezca, termine, MUERA!!

jueves, 15 de marzo de 2007

Como si nada...

A lo mejor sucedió mientras dormía, cuando yo no estuve, cuando no los veía... A mis espaldas...
Si hace tan poco reíamos, llorábamos y hasta peleabamos juntos!

Qué sucedió que no lo vi, cómo sucedió que no comprendo... Cómo crecieron tan majestuosamente! ... bueno, que me emocioné... Si bien han crecido, aún el proceso se está desarrollando.

Pero sí, tengo mucho de que enorgullecerme, de ver un piojo que sabe ser todo un caballero, un alma seria, transparente, sensible, capaz de conmoverme con sus palabras, cariñoso y protector... Mi piojo mimado...
Una pulga que es una damita, una artista en desarrollo, una cara de porcelana, sentimientos de oro, una princesita roquera que le encanta el fútbol, voley y las aventuras! Mi niñita... si hace tan poco peinaba su suave cabello...
Qué decir de cómo nos relacionamos, si la complicidad nos caracteriza todo el tiempo!
Qué nostalgia verlos tan grandes, qué tristeza no estar con ellos cuando lo necesitan, qué impotencia no poder evitarles todo sufrimiento y que para aprender prescindan de cualquier mal rato... qué orgullo y qué alegría verlos tan grandes, tan especiales, tan únicos!
Pero aún no entiendo cómo fue que todo pasó tan rápido...