martes, 11 de marzo de 2008

este "collage" en mi



Empecé a escribir aún sin saber lo que iba a resultar de ello, a dejar que fluyera, como para ver si con mi vida, podía hacer lo mismo… Siento una confusión, alojada en algún lugar entre mi cabeza y la panza, u ocupando todo ese espacio, a ciencia cierta no lo sé… No es sólo confusión, tiene una pizquita de soledad, un poco de melancolía y… angustia también, sí, eso es! Si cierro los ojos, también puedo percibir que hay unas pintitas de rabia, y ahora, ya en contacto conmigo, percibo miedo, o miedos, más bien… de distintos tamaños y formas y un cierto pánico escénico en la escena de la vida। Es confuso, es complicado explicarlo y expresarlo।
A veces quisiera no querer tanto, pese a lo antisocial que suena, es que usualmente me encariño y quiero demasiado y las despedidas o alejamientos duelen a morir…

En fin, prefiero terminarla acá porque pensar demasiado en mi y mis vicisitudes, casi siempre termina con derramamiento de un líquido salado, ojos hinchados, congestionamiento de nariz, cefaleas y mi hijo de peluche calladito bajo mi brazo…

viernes, 7 de marzo de 2008


Hay una herida bajo mi piel
Una polilla que entró por mi ombligo
Un agujero sin contención
Mi resto de fe se lo ha roído

El tiempo empeoró la situación
Me amputaron los sentimientos
Con penas y olvidos

viernes, 29 de febrero de 2008

no paranoiquee, no se trata de ud



Simplemente me encanta, me fascina… Es uno de esos gustitos similares a comerse un chocolate. Disfruto el leerla porque sabe decir las palabras justas, contar las historias más simples y darse a entender perfectamente.

A veces, me han dado ganas de llorar como lo hace ella con la misma historia, o de sujetarle la mano para consolarla un poquito… otras veces me han dado ganas de aparecer en su vida y decirle, “no serías mi amiga?” con esa facilidad que lo hacen los nenes de jardín…

Si, la admiro, creo haberlo dicho antes, o pensado muy fuerte, o ambas. Ella es una gran mujer y no lo sabe, él es un tarado por haberla dejado escapar y probablemente lo sabe pero ahora no se da cuenta de las consecuencias para su vida, nosotras seríamos grandes y buenas amigas, lo sé… pero, sería mejor si no supiera aquel motivo que tiene para odiarme en caso de conocerme

lunes, 11 de febrero de 2008



De vuelta en el colectivo, lo miraba fingiendo que no lo hacía… Él de la mano de su niña, la de turno y yo había vuelto a ser la misma, la de antes, aquella de sonrisa fácil y descomplicación...

Tanto que no me di cuenta cuando el colectivo se fue vaciando y él se acercaba para bajar.

- “Cómo andas? Llevo horas mirándote”
- “Hey, me asustaste, no te había visto, perdona”

Un par de bromas algo rápidas y algo sin sentido y de pronto estábamos nada más él y yo…
Recuerdo perfectamente cuando entre sonrisas sugirió que por mujeres como yo se reivindicaba el género y aquel sentimiento de heroína con el lazo a la cintura, mi sonrisa en medio de aquel enrojecimiento de pies a cabeza, mis ganas de saltar a su cuello y abrazarlo como hacia tiempo no lo hacía…
Me tomó de las manos se las acercó para besarlas y se despedía con un “buscame en media hora”.

Algo me decía que nuestra historia podía volverse a escribir, entonces abrí los ojos, vi que aún era muy temprano y pensé “en media hora… voy a estar aún muy dormida!”

miércoles, 30 de enero de 2008

de dependencias

A veces pienso que me hicieron y me hice muy no-dependiente… Nunca he sido del tipo de mujer a la que la soledad asuste, duela o atemorice; a la que le de pena propia el caminar sin alguien que sostenga mi mano, sentarme a la mesa sola o hacer cualquier otra actividad por mi misma… Sí, incluso a veces rayar en la locura al cantar a voz en grito, hablar, comentar o reírme…

Ahora, conozco y sé de muchas mujeres que no saben estar solas, se deprimen horrores y no logran poner un pie detrás de otro si no tienen a un “compañero” que, de cierta manera, confirme su existencia…

Quién lo creyera, a mi aún me cuesta digerirlo, pero son justamente esas mujeres las que están siempre acompañadas, son buscadas por los chicos y altamente codiciadas como si ellos esperasen fielmente con el ticket en su mano a que llegue su turno!

Pienso yo que “nosotras”, las no-dependientes, incluso tenemos un humor más llevadero, tenemos muchos más temas de conversación aparte de “el sexo opuesto”, somos menos densas, tenemos otras cosas en la cabeza ocupando también nuestra vida y no nos gusta jugar a ser policías, detectives ni investigadora o al menos no se los hacemos saber।

A lo mejor, sólo tal vez, puede ser que confundan el termino creyendo que por ser no-dependientes, no quisiésemos tener alguien que sostenga nuestra mano, nos haga compañía en la mesa o ría con nosotras…

lo que sea



Después de un tiempo, volvió. We are just “friends”, once in a while nos encontramos en el msn, intercambiamos un par de frases aunque él siempre me dice “it was nice talking to you” aunque yo sienta que no hablamos de prácticamente nada, o del mismo tema recurrente…

Si es simpático, no está mal… Y a veces hace su lance y yo olímpicamente esquivo sus frases, incluso intento ser más normal, ácida y sarcástica para que le resulte menos “pleasant” talking to me y al menos toque un tema más interesante o desista y ya no toque ninguno…

No me molestaría perder un amigo de estos, no es que sobren pero tampoco es que me haga falta… Y en realidad el que quisiera que vuelva no es él…

jueves, 10 de enero de 2008

Esta muy larga la visita…


Era una frase que mi bisabuela, cuando la demencia senil empezó a afectarla, repetía cada vez que llegaba gente a su casa y se quedaba por un tiempo mayor a dos horas, cosa que le parecía por demás cansona e imprudente.

Hubiese sido a lo mejor lo que hubiese dicho al saber que pasé cinco horas haciendo una visita… Sin embargo, he de decirlo, podía haber estado un par de horas más. Es que el tiempo se nos hizo humo, se fue desvaneciendo entre anécdotas y risas, recuerdos de infancia, de niñez y adolescencia, fotos e historias con alusiones a distintos momentos, costumbres y nuestras familias.

Nos parecía increíble que esa amistad que empezó en los primeros días del kindergarten, la hubiésemos mantenido años después cuando nuestras vidas respectivas nos habían llevado por caminos diversos, cada cual con una carrera terminada y un título bajo el brazo. Era asombroso que ahora aquella niña rubiecita de rulos y redondeados pómulos me estuviese contando sobre su matrimonio y las ocupaciones de su nueva vida de casada mientras yo le contaba mi vida por tierras lejanas y el disfrute de mis vacaciones ahora que visitaba a la familia…

Parecía que fue ayer, parecía que éramos las mismas, sin embargo al mirar atrás, ha pasado toda una vida… Pero como decíamos en nuestra conversación, a veces es mejor no hacerse la cabeza, es mejor no estresarse, simplemente es mejor no pensar… Y optar por ser, una que otra vez cada tantos años, una visita larga…

viernes, 4 de enero de 2008

el regalo ideal para el nuevo año


Tengo el presentimiento de que las cosas estarán mejor, simplemente ahora me cuesta mucho creer esta trillada frase… Siento que se borró de mi cualquier rastro de fe, anhelo o esperanza aunque digan que es de lo último en perder…

A lo mejor lo que necesito es justamente eso, borrar de mi todo, por completo y empezar nuevamente, arrancar desde el principio… conseguir un paquetito nuevo cargado con todo aquello que perdí, un COMBO. Llegar a la tranquilidad de mi hogar, tirar los lados opuestos del papel celofán y sacarlo despacito y con cuidado. Admirar la belleza de “lo nuevo” e insertarlo en mi sistema. Entonces cerrar los ojos, respirar profundo y empezar a avanzar sin mirar hacia atrás…

Tengo el presentimiento de que las cosas irán más o menos así, de que tendré mucha gente apoyándome en ello… simplemente ahora aún cuesta creerlo.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

CItando a un grande


"Los hombres que abandonan lo hacen de pronto, como si tuvieran un anca de rana en la garganta durante años y de pronto es lanzada hacia fuera.

Las mujeres pueden ir diciéndote de a poco, con pequeños gestos, que el día que nos damos cuenta ya es tarde. Son gestos que requieren muchísima atención de nuestra parte y nunca sabemos si son válidos, si suman, si sólo sirven para revalidar nuestro Pasaporte de Obediencia y no mucho más.

Los hombres, en cambio, como decía, abandonan con los peores modales jamás conocidos. De la misma forma en que de pronto un arquero en un Fútbol 5 dice: “muchachos, hasta acá llegué”, y se va.Y lo dejan ir.Ese es el problema, no mucho más.En serio, chicas: venimos de ahí.De apenas ver que podríamos perder… nos retiramos. Es lo que decimos retirarse con honor. No es cierto. No hay ningún honor en la retirada. Es sólo algo que inventaron en las guerras para decir que no eran… cagones, sino tan sólo… estrategas."*
*Pettinato Roberto, Hombres que aman demasiado

lunes, 10 de diciembre de 2007

de apatías


Yo no sé qué sucedió, sinceramente desconozco las razones। No tengo respuestas, no quiero más preguntas ni tener que dar más explicaciones. Sépalo. Lo que se necesita saber es que tuve que guardar ilusiones, promesas y sentimientos en la misma cajita que vino directamente desde quién-sabe-dónde.

Yo hasta ya olvidé lo que acabo de contar o lo aparento bastante bien.